Cuando era un adolescente, mis
hermanos y yo nos quedábamos muchas veces solos en casa cuando mis padres se
iban de viaje. Mis padres nos dejaban la despensa y el frigorífico llenos de
alimentos con los que podíamos cocinar infinidad de comidas. También nos
dejaban dinero a repartir para cubrir los gastos. ¿Parece guay eh? El problema
es que mis hermanos o yo no estábamos acostumbrados a organizar nuestra casa.
Podríamos decir que el dinero y los alimentos
eran nuestros factores productivos, es decir, nuestros recursos escasos con los
que comprar o producir bienes y así satisfacer nuestras necesidades. Desde el
primer minuto que mis padres salían por la puerta había un montón de preguntas
pendientes de resolver ¿qué comidas íbamos a elaborar con los alimentos que teníamos?
¿Cómo las íbamos a hacer? ¿Quién iba a hacer las diferentes tareas del hogar?
¿Cómo repartiríamos el dinero? Todas estas preguntas eran a veces motivos de
discusión. Lo que mis hermanos y yo necesitábamos era organizarnos en un
sistema económico.
En
el tema 1 hemos visto que cualquier sociedad se enfrenta al problema económico básico que consiste en
decidir cómo satisfacer las necesidades ilimitadas de sus miembros por medio de
unos recursos que son escasos (los factores productivos). Este problema implicaba
que, al igual que mis hermanos y yo, un país no podríamos producir todos los
bienes que quisiéramos y que por tanto no podríamos satisfacer las necesidades
de todos los ciudadanos.
Este problema de carácter general se subdivide
en otros tres más concretos: ¿qué bienes producir?, ¿cómo los vamos producir? y ¿para quién los vamos producir?
Cada sociedad tiene sus propias normas para dar respuesta a estas cuestiones.
Es decir, cada sociedad organiza su economía de la manera que considere
oportuna para enfrentarse a este problema económico. Cada sociedad, como mis hermanos y yo, elige
su sistema económico.
¿Qué es un sistema económico?
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El sistema económico de una sociedad es el
conjunto de principios y normas con los que se organizan una sociedad y
trata de resolver los 3 problemas económicos básicos. Es decir la manera en
la que responde a las 3 preguntas arriba mencionadas.
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1.
¿Qué producir? Al igual que mis hermanos y yo teníamos que decidir que comidas íbamos a
elaborar, lo primero que tiene
que decidir una sociedad es qué bienes quiere producir. Esto depende
fundamentalmente de 2 factores:
- Los recursos con
los que cuenta la sociedad.
Es obvio que si no tenemos ciertos recursos no podremos fabricar ciertos bienes
(no podemos hacer una paella sino tenemos
arroz). De la misma manera, será mucho más fácil producir bienes para los
cuáles tenemos abundancia de recursos. Por
ejemplo, en España tenemos gran cantidad de tierras idóneas para cultivar
olivos, lo que provoca que seamos el primer productor de aceite del mundo. Sin
embargo, no se han producido ni las máquinas necesarias (capital físico), ni
tenemos la formación y conocimientos necesarios (capital humano) para producir
coches de calidad. Al no tener los factores productivos necesarios para
producir coches, los tenemos que importar del extranjero.
- Las necesidades que tengan los ciudadanos. Es obvio que la producción irá dirigida a
aquello que se ajuste más a lo que lo los ciudadanos desean. En una sociedad
con una gran cantidad de niños se producirán más juguetes que en otra en la que
la población estás más envejecida. Una de
las cosas que me sorprendió cuando trabajé en Cádiz es la escasez de bares para
poder tomar algo por la noche. El motivo es que Cádiz está limitado por el mar
y no puede crecer más, por lo que muchos jóvenes cuando se independizan tienen
que irse a otras ciudades. La cuestión es que la ciudad está más envejecida, y
por tanto, el ayuntamiento y las empresas se centran en satisfacer muchas de
las necesidades de la gente mayor.
2.
¿Cómo producir? Hay que decidir
cómo se organiza la producción, es
decir, quién va a encargar de llevar a cabo la actividad productiva, qué
métodos de producción se van a utilizar y cómo van a combinarse los factores
productivos de los que se dispone. La sociedad debe decidir si se utilizarán
máquinas o trabajadores para producir, qué fuentes de energía utilizará, sí los
métodos de producción buscarán ser lo más baratos posibles aunque contaminen, o
si la prioridad es que sean ecológicos, aunque más caros. Otra decisión
importante es si los bienes los produce el Estado (como carreteras o parques) o
si lo hacen las empresas privadas.
Por ejemplo, imagina que la sociedad quiere
que se produzcan mesas. Hay que decidir si las producimos en serie con máquinas
o artesanalmente con un carpintero, si usamos madera de roble, de pino o
cualquier otra, si queremos producir muchas aunque de mala calidad o preferimos
menos de más calidad, si lo produce el Estado o las empresas etc.
3. ¿Para quién producir? Esta pregunta es complicada porque, como sabes, casi nunca el
que produce los bienes se los queda. Hay que decidir cómo se reparten los
bienes que producen las empresas. ¿Se reparten los
bienes de manera igualitaria entre todos los ciudadanos? ¿En función de su
necesidades? ¿O sólo para quién pueda pagarlos? ¿Se ayudará a todos los
ciudadanos a que tengan un consumo mínimo?
El reparto del dinero era una cuestión muy
complicada entre mis hermanos y yo. ¿Lo dividíamos a partes iguales? ¿Debería
tener más el que fuera mayor porque tenía más necesidades? Y si uno hacía más
tareas en el hogar, ¿no era justo que se llevara más dinero? Pero en ese caso
surgía otro problema ¿Cuánto dinero vale limpiar la casa y cuánto hacer la
comida? Sí uno cocinaba mejor, ¿debería tener más dinero? ¿Cuánto más? Y si el
pequeño no sabía hacer nada del hogar, ¿habría que darle algo? ¿Cuánto? A una sociedad
le pasa lo mismo, es complicado llegar a un reparto que todo el mundo considere
justo.


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